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miércoles, 2 de abril de 2014

Protesta en zona popular de Caracas contra "colectivos"




La versión de El Universal:
JULIO MATERANO |  EL UNIVERSAL
miércoles 2 de abril de 2014  12:00 AM
En Catia, vecinos de la urbanización Simón Bolívar, adyacente a los talleres del Metro de Caracas en Propatria, relataron con temor que un nutrido grupo de motorizados ingresó al conjunto residencial, con megáfonos en manos, advirtiendo a quienes se asomaban desde sus ventanas que estaban preparados "para la guerra" si alguna persona se atrevía a tomar las calles de la zona para manifestar su descontento con el Gobierno.

El hecho ocurrió cerca de las 8:00 p.m. del lunes, cuando presuntos miembros del colectivo Tupamaro, ingresaron al lugar para amedrentar a quienes se atrevieran a tocar cacerolas.

"Al principio lanzaron cohetes y fuegos artificiales, pero luego exhibieron sus armas para asustarnos", narró Dalila García, al asegurar que tras el acecho de los motorizados, algunas familias decidieron salir a todo riesgo, para protestar de manera pacífica a la altura de la avenida Bolívar.

Aún así, el pánico y la intranquilidad han restado el ánimo y la disposición para protestar. "En Catia padecemos las consecuencias del desabastecimiento y la inseguridad pero permanecemos callados por las amenazas de los colectivos", dijo una vecina, quien se reservó su nombre.

Los residentes señalan que no es la primera vez que grupos de motorizados penetran el recinto privado para rayar las paredes con mensajes violentos. Destacaron que con la arremetida del lunes, suman tres las reprimendas de los supuestos paramilitares durante el mes de marzo.

Ante esa situación, que además añaden a la precariedad de los servicios públicos, los habitantes convocan a los 30 bloques de la comunidad a una asamblea que realizarán el próximo jueves en horas de las tarde, con la intención de discutir la situación que, a juicio de los vecinos, ha coartado el derecho a la protesta.

"Estamos de manos atadas, porque se trata de preservar la vida, por lo que pedimos al alcalde Jorge Rodríguez que nos garantice nuestros derechos", declaró Pablo Valderrama. Los más arriesgados reiteran que no cesarán la lucha para lograr políticas eficientes, que les permitan obtener servicios básicos de calidad, pues aseguran que viven un intenso racionamiento de agua desde hace varios meses.